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  • Práctica

La mejor manera de preparar nuestro oído para un examen de este tipo es, como es lógico, escuchar la mayor cantidad posible de audios en inglés. Suele resultar muy efectivo ver vídeos y películas en versión original, con subtítulos en inglés, no en español para no desviar nuestra atención hacia nuestro idioma, así como escuchar canciones en inglés.

  • Compresión global

Evita querer entender todas las palabras. Identifica las palabras clave y trata de comprender el sentido global del audio. No te detengas ni te bloquees en un término que no comprendas. Eso te hará perder tiempo y concentración y te despistará durante el resto del ejercicio. Aprende a deducir el significado por el contexto y a seguir concentrado en el caso de que no entiendas algo.

  • Anticípate

Aprende a predecir y adelantarte acerca del contenido. Eso te ayudará a saber sobre qué tema versa el ejercicio y te permitirá deducir qué tipo de palabras te vas a encontrar, mejorando la comprensión. Un buen método es predecir las posibles respuestas y tener en cuenta el tipo de palabra que tienes que poner en el caso de los ejercicios de rellenar huecos. Debes de fijarte si necesitas un sustantivo, un verbo, un adjetivo y el contexto de la actividad. Cuando hayas finalizado, comprueba que todas tus respuestas tengan sentido y cuando tengas dudas, sigue tu intuición.

  • Atiende a la entonación y escucha entre líneas

Lo que se conoce como Word stress (o acentuación de las palabras) nos da muchas pistas sobre las emociones y sentimientos que una persona transmite oralmente. Prestar atención a la pronunciación de estos acentos, a la entonación del interlocutor, nos permitirá hacer deducciones sobre la intención y significado del audio.

  • Presta atención a los distractores

Un buen oyente debe saber discriminar la información redundante de las respuestas verdaderas. Durante un listening, un distractor consistirá en una serie de expresiones que suenan coherentes, pero que no encajan del todo con lo que se nos pregunta en el ejercicio.

¿Alguna vez te has preguntado cuántas preguntas de respuesta múltiple figuran en los ejercicios? Además de la respuesta correcta, los examinadores incluirán una alternativa estrechamente relacionada con el tema en cuestión, pero que no proporciona información relevante o que sólo responde en parte a la pregunta formulada, otra opción que es abiertamente contradictoria, y una última que ni siquiera se menciona.

Hay que prestar especial atención a las palabras que se emplean en cada caso, pues esos términos son los verdaderos distractores. Elegir una opción por el mero hecho de haber escuchado la misma palabra en la grabación suele hacerte elegir la opción incorrecta.

  • Interferencias

Tendremos que poder entender la conversación a pesar de los ruidos de fondo. Esas interferencias están ahí nada más que para complicarnos el ejercicio. Dependiendo del nivel de listening que tengamos que superar, las trabas irán en aumento.

  • Utiliza la segunda vez que ponen el audio para confirmar tu respuesta

Ya que el audio lo pondrán dos veces, la segunda vez es una oportunidad de oro para verificar si tu respuesta es correcta o no.

  • Cuidado con las trampas

Lo que intenta este ejercicio es: 1- medir tu capacidad de entender el detalle y 2- medir tu comprensión auditiva haciéndote visualizar las situaciones sobre las que se habla en los audios.

Para poder saber si puedes hacer estas dos cosas, normalmente, antes de darte la respuesta correcta escucharás de una, a tres, oraciones que podrían ser la respuesta, pero que, en realidad, son trampas.